Propósitos saludables para empezar el año

Debido a los excesos de las comidas y cenas de Navidad, además de cuidar la alimentación es conveniente hacer ejercicio físico, como caminar a paso rápido, nadar o practicar alguna actividad en el gimnasio.

La hidratación también es importante para eliminar las toxinas, debemos beber dos litros de agua al día o tomar infusiones como por ejemplo la cola de caballo que actúa como depurativa, té verde que es un antioxidante y depurativo o zumos de fruta naturales (piña) no envasados. Hay que evitar las bebidas gaseosas, azucaradas y el alcohol.

Además de dormir y descansar 8 o 9 horas diarias pues la falta de sueño dificulta la renovación celular necesaria para nuestro organismo es importante cuidar nuestra piel con cremas hidratantes y nutritivas, si además las hacemos nosotros, ¡mucho mejor! Estarán libres de químicos.

Realiza un buen desayuno, evitando la bollería industrial y consumiendo productos integrales que contienen más fibra.

Sustituye algunas salsas por aliños más saludables como una vinagreta ligera o aumo de limón.

Si comemos despacio y masticamos bien los alimentos se asimilan mejor y al cerebro le llega antes la señal de saciedad.

Elimina los platos precocinados y los alimentos preparados con grasas saturadas y azuúcares refinados.

Incluye en tu dieta más pescados azules como chicharros, anchoas, sardinas.. que son ricos en ácidos grasos omega 3.

Consume alimentos de temporada durante todo el año, en esta época podemos encontrar endivias, berros, coles de bruselas, coliflor, cebolla, escarolas, espinacas, puerros, alcachofas y muchos más.. sin olvidar las legumbres y los cereales integrales.

Prepara purés o sopas de verduras que nos aportan fibra y son saciantes como la calabaza, zanahorias, pimientos y verduras verdes puerro, apio.. que reconfortan el organismo y descongestionan el aparato digestivo, el estómago, el hígado y la vesícula biliar.

Si pasadas estas fechas de navidad nuestro objetivo es perder peso no es conveniente seguir dietas muy estrictas, lo ideal es ponerse en manos de un nutricionista colegiado que realice un estudio teniendo en cuenta las necesidades de cada persona y elabore una dieta personalizada. Es muy importante porque se pueden generar carencias de vitaminas y minerales que son necesarios para nuestro organismo.