Gastronomía y Nutrición unidas

¿Por qué la gastronomía es tan importante en países donde no hay hambre, en aquellos donde hay posibilidad de elegir comida? Porque al no elegirla bien estamos generando una serie de enfermedades que perjudican la calidad de vida del ser humano.

Alimentarse consiste en tomar un alimento ( sustancia que almacena nutrientes), introducirlo en la boca, masticarlo, tragarlo y, con ello, conseguir un montón de satisfacciones. Todo pasa por el aparato digestivo y al final nos proporciona la energía y los nutrientes necesarios para nuestra vida, es decir, salud y placer unidos. Nutrición y Gastronomía deben ir de la mano.

La elección de alimentos se convierte en la práctica cotidiana a distintas horas del día. Este acto voluntario de ingerir alimentos y combinarlos en los diferentes platos que configuran las comidas, responde a la necesidad de cubrir las necesidades nutritivas, respetando los gustos, costumbres y posibilidades.

La conducta alimentaria es la relación que el hombre mantiene con los alimentos.

En esta conducta influyen 3 variables:

  • Que el alimento sea adecuado desde el punto de vista fisiológico:

Calidad higiénica: no implique riesgos para la salud ni intoxicaciones

Calidad dietética: que aporte los nutrientes necesarios

  • Propiedades organolépticas del alimento que estimulen los sentidos
  • El alimento puede ser un medio de comunicación con función social

Unos ciudadanos chinos contaban una historia maravillosa. Dice un proverbio de aquel país que , en el mundo de la alimentación, la salud lleva el número 1, la cultura uno de los 0 que van detrás, las relaciones sociales otro 0, el placer otro, la cocina otro. Con todo ello, la suma es de 10.000, pero si quitamos el 1 de la salud, el resto de los 0 desaparece. Una bella forma de explicar que, si no hay salud, todo lo demás carece de importancia.

Pero hay que hacer un matiz: un niño que come sano pero lo hace en soledad, con una bandeja, delante del televisor, está comiendo mal, porque hay que aprovechar la comida para hablar. Es el momento de conversar, de establecer relaciones sociales.

Hace años se pasaba mucho más tiempo en la mesa con los niños y con la pareja, ese escenario donde se reunía la familia a preparar la comida y a comer, a hablar ,a entenderse. Eso hay que mantenerlo por la importancia de la convivencia, de la amistad y de las relaciones personales.