11 plantas para aumentar las defensas en invierno

La naturaleza nos ofrece una gran diversidad de plantas, entre ellas, las plantas medicinales; que desde la antigüedad se utilizaban con fines terapéuticos.

Hoy en día, las conocemos con el nombre de fitoterapia y forma parte de las llamadas naturales.

Algunas plantas medicinales nos ayudan a mantener un buen sistema inmunitario que hace que nos resulte más fácil resistir los ataques de las bacterias y de los virus, que son las que provocan las gripes y los resfriados, por esto es importante, reforzar las defensas de nuestro organismo.

El resfriado o catarro, es una infección de las vías respiratorias, nos puede afectar a la nariz, la garganta y al aparato respiratorio. Los síntomas más comunes son: dolor de garganta, congestión nasal, mocos, tos y a veces fiebre. Para recuperarnos es conveniente beber mucho líquido como agua, zumos naturales, infusiones. También ayuda a recuperarnos hacer gárgaras de agua caliente con miel y limón.

Algunas plantas medicinales son muy recomendables para estimular las defensas y ayudan a aliviar los síntomas, entre las más conocidas están:

La equinácea: fortalece el sistema inmune, ayuda al organismo a defenderse de las infecciones, tanto víricas como bacterianas.

Aquilea: reduce la fiebre y aumenta las defensas.

Eucalipto: es descongestionante, expectorante, antivírico y analgésico, inhalar los vahos alivia la congestión nasal.

Escaramujo y  la acerola: contiene mucha vitamina c. Ayuda a las defensas del organismo.

Milenrama: es anticatarral, es ideal para combatir la fiebre e infecciones.

Menta piperita (no confundir con menta poleo): es analgésica, anticatarral y antimicrobiana.

Manzanilla: es conocida por sus buenas propiedades, es antiinflamatoria, analgésica, sedante, antipasmódica, excelente como tónico y para inflamaciones como gastritis.

Llantén: es expectorante, diurético y alivia las mucosas inflamadas.

Pino albar: antiséptico, anticatarral y estimulante.

Anís: expectorante, antimicrobiano, antipasmódico, tónico y aromático.

Podemos infusionar estas plantas durante todo el año pero es en esta época cuando nuestro organismo más se beneficia.

 

El amor por nuestra Madre Tierra

Gran parte de nuestra medicina moderna se basa en prácticas herbales primitivas, la mayoría de los fármacos convencionales contienen extractos sintéticos y esencias de hierbas y plantas.

Los principios activos de muchos remedios naturales antiguos son los ingredientes clave de muchos fármacos patentados.

La tradición de la herbología está más establecida en Norteamérica y Extremo Oriente ya que fueron las culturas del esas regiones las que impulsaron el desarrollo de nuestra medicina herbal moderna.

Las plantas se han hecho más populares que nunca, promueven la salud y el bienestar y estimulan ligeramente la fuerza vital del propio cuerpo, de manera que el cuerpo puede curarse a sí mismo.

La fitoterapia puede parecer complicada pero todo el mundo puede cultivar hierbas y experimentar el efecto en nuestro organismo.

Crear nuestro propio jardín de hierbas es una experiencia gratificante. La mayoría de las hierbas crecen fácilmente y requieren poco mantenimiento.

Las hierbas que utilizamos para cocinar necesitan mucha luz y protección contra el viento.

Las hierbas medicinales es mejor cultivarlas en suelo fértil, húmedo y parcialmente a la sombra.

Si nuestro espacio es limitado podemos elegir entre 2 o 3 variedades, las plantaremos dejando mucho espacio entre unas y otras.

También podemos utilizar éstas hierbas para hacer nuestros propios productos cosméticos.

La plantación:

Hierbas altas: angélica, hinojo, valeriana…

Requieren sol: camomila, lavanda, mejora, menta, romero, salvia…

Necesitan humedad: valeriana, angélica, ulmaria o reina de los prados…

Precisan sombra: onagra o hierba del asno, valeriana…

Hierbas que piden sombra parcial: angélica, perifollo dulce..