Aloe Vera: regalo de la naturaleza

Hay muchos tipos de aloe vera, la más conocida es la aloe barbadensis. Crece de forma salvaje en países cálidos, también se puede cultivar porque no requiere muchos cuidados.

Es una de mis plantas favoritas, forma parte de mi salón, personalmente la utilizo para alteraciones cutáneas, regeneración celular y por sus buenas propiedades cicatrizantes. Hay personas que la utilizan para generar buenas vibraciones situándola a la entrada de la vivienda, se le atribuye poder de protección.

Hoy en día es una planta muy popular con multitud de virtudes y aplicaciones. Las hojas frescas mantienen su pureza y eficacia. Se deben utilizar las hojas de abajo para mantenerla viva. Cuanto más vieja es la planta , mayor poder curativo.

Antes de utilizar el aloe sobre la piel, es importante saber si nos produce una reacción alérgica. Para comprobarlo se frota un poco de jugo de aloe en la parte interna del brazo, si aparece picor o irritación es preferible no usarlo.

Para obtener un buen gel, la planta tiene que haber crecido en un buen suelo y con una temperatura adecuada, las características varían si se cultiva en una maceta o crece de forma salvaje. Se corta la hoja, se deshecha la corteza y aparece una pulpa gelatinosa transparente de color blanco amarillento.

Es adecuado para todo tipo de pieles, ideal para pieles dañadas y desvitalizadas, conserva la belleza manteniendo la piel tersa y flexible. Ayuda a equilibrar el ph de la piel. Es muy beneficioso para las estrías que suelen aparecer en el embarazo. También es excelente para aplicarlo después del afeitado o la depilación ya que evita que aparezcan esos pequeños granitos y rojeces sintiendo una sensación calmante y refrescante.

El gel de aloe vera también se puede comprar preparado, pero no todos los productos tienen la misma calidad y pureza, debemos ser prudentes con los productos que no especifican el contenido.

 

 

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Pilates: el aliado para tu salud

El método pilates se introduce por primera vez en España en 1988. Consiste en un conjunto de ejercicios cuya finalidad es ejercitar el cuerpo y la mente, consiguiendo mantener así su equilibrio.

El pilates requiere concentración, centrarse en lo que se está haciendo. Los movimientos deben estar coordinados con la respiración. Es más importante realizar los ejercicios correctamente que estar pendiente del número de repeticiones o series.

Se practica en todo el mundo, es más popular porque lo practican personas famosas. Está indicado para todas las personas sin distinción de edad. También está dirigido a personas que padecen dolores crónicos debido a las malas posturas , corrigiendo el mal hábito o  que se encuentren en proceso de rehabilitación. Previene y cura el dolor de espalda ,reduce las tensiones musculares y lo pueden practicar aquellas que nunca han realizado ningún deporte.

El objetivo del pilates no es quemar calorías (aunque se pierde peso de forma equilibrada y reduce la talla) sino reforzar la musculatura y aumentar la fuerza.

Además de los beneficios nombrados, también incluyen estos:

Mejora la flexibilidad, el control de nuestro cuerpo y la coordinación, además de nuestra condición física, aumentando el control, la concentración y la relajación.

Proporciona una figura más estilizada, elegante y delgada, fortaleciendo y tonificando el cuerpo sin incrementar el volumen muscular al contrario que las pesas que transforman el músculo haciéndolo más redondo y con más volumen.

Ayuda a la agilidad y al equilibrio, desarrolla los músculos internos para mantener el equilibrio corporal

Reduce la celulitis y alinea la pelvis y la columna.

El pilates es una excelente forma de ejercicio porque al mismo tiempo está presente el equilibrio, la fuerza, la flexibilidad y la resistencia.

 

Ansiedad : hambre nerviosa

La ansiedad puede aparecer en momentos puntuales comiendo de forma nerviosa y compulsiva, recurriendo a alimentos calóricos y poco saludables.

Es un impulso por comer, influyéndo el estrés y las dietas bajas en calorías o sin hidratos de carbono que pueden causar desequilibrios en los niveles de azúcar en sangre.

Esta práctica se puede evitar si aprendemos a reconocer esas situaciones de estrés y nerviosismo. A veces, los nervios nos juegan malas pasadas y nos impulsan a comer en situaciones adversas, por ejemplo: discusiones de pareja, conflictos laborales, una entrevista de trabajo, un exámen..

Además de llevar una alimentación equilibrada y estar emocionalmente tranquilos, podemos recurrir a la aromateria como apoyo para mejorar el problema porque induce a la relajación.

Aceites esenciales de uso común:

El jazmín: es calmante y relajante a nivel emocional, nos produce una sensación de optimismo, confianza y euforia.

La naranja dulce: es estimulante digestivo y linfático, sedante nervioso, también nos ayuda con la circulación y resfriados.

La verbena: actúa como sedante del sistema nervioso central y nos ayuda a mejorar la piel, la circulación, el aparato digestivo, el sistema inmunológico.

La lavanda: se utiliza para ” calmar el estómago” insomnio, migrañas, tensión, enfermedades causadas por estrés..

Podemos utilizar estos aceites esenciales aplicándolos en masajes o preparar nuestros productos de belleza propios, como cremas, jabones, o darnos un baño relajante con agua caliente utilizando unas bombas de baño y aplicándonos después una crema hecha por nosotros ,además dormiremos plácidamente.

También nos pueden ayudar las infusiones, que son muy eficaces. Para preparalas utilizaríamos una taza con agua hirviendo sobre dos cucharadas de hojas frescas troceadas. Tapamos el recipiente y dejamos en reposo durante 5 minutos aproximadamente, pasado ese tiempo, la filtramos con un colador… y ya está lista!