Ansiedad : hambre nerviosa

La ansiedad puede aparecer en momentos puntuales comiendo de forma nerviosa y compulsiva, recurriendo a alimentos calóricos y poco saludables.

Es un impulso por comer, influyéndo el estrés y las dietas bajas en calorías o sin hidratos de carbono que pueden causar desequilibrios en los niveles de azúcar en sangre.

Esta práctica se puede evitar si aprendemos a reconocer esas situaciones de estrés y nerviosismo. A veces, los nervios nos juegan malas pasadas y nos impulsan a comer en situaciones adversas, por ejemplo: discusiones de pareja, conflictos laborales, una entrevista de trabajo, un exámen..

Además de llevar una alimentación equilibrada y estar emocionalmente tranquilos, podemos recurrir a la aromateria como apoyo para mejorar el problema porque induce a la relajación.

Aceites esenciales de uso común:

El jazmín: es calmante y relajante a nivel emocional, nos produce una sensación de optimismo, confianza y euforia.

La naranja dulce: es estimulante digestivo y linfático, sedante nervioso, también nos ayuda con la circulación y resfriados.

La verbena: actúa como sedante del sistema nervioso central y nos ayuda a mejorar la piel, la circulación, el aparato digestivo, el sistema inmunológico.

La lavanda: se utiliza para ” calmar el estómago” insomnio, migrañas, tensión, enfermedades causadas por estrés..

Podemos utilizar estos aceites esenciales aplicándolos en masajes o preparar nuestros productos de belleza propios, como cremas, jabones, o darnos un baño relajante con agua caliente utilizando unas bombas de baño y aplicándonos después una crema hecha por nosotros ,además dormiremos plácidamente.

También nos pueden ayudar las infusiones, que son muy eficaces. Para preparalas utilizaríamos una taza con agua hirviendo sobre dos cucharadas de hojas frescas troceadas. Tapamos el recipiente y dejamos en reposo durante 5 minutos aproximadamente, pasado ese tiempo, la filtramos con un colador… y ya está lista!